La renovación urbana es esencial para revitalizar áreas deterioradas y adaptarlas a las necesidades actuales. Un ejemplo notable es la transformación del antiguo hotel Los Álamos en Torremolinos en un complejo de apartamentos para nómadas digitales llamado Oceanika. Este proyecto ha convertido un espacio abandonado en una comunidad vibrante, incorporando zonas de coliving, coworking y áreas comerciales.
Otro caso destacado es la rehabilitación de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Zaragoza. Este edificio ha sido renovado para alcanzar un consumo de energía casi nulo, utilizando sistemas de geotermia y aerotermia, y ha obtenido la certificación BREEAM Excelente. Esta intervención no solo mejora la eficiencia energética, sino que también preserva el valor histórico del edificio.
Estos proyectos demuestran cómo la combinación de innovación, sostenibilidad y respeto por el patrimonio puede transformar espacios urbanos en lugares funcionales y atractivos para la comunidad.